¿Sabías que la música clásica no solo tiene efectos positivos en las personas? Distintos estudios y observaciones veterinarias indican que también puede beneficiar a los perros. A continuación te contamos cómo.
Tal como pasa con los seres humanos, uno de los principales beneficios es la reducción de la ansiedad. Y es que la música clásica puede ser útil durante tormentas, fuegos artificiales, viajes en auto o momentos de soledad en casa. Al crear un ambiente sonoro predecible y armonioso, disminuye los estímulos externos bruscos que suelen disparar conductas como ladridos excesivos, inquietud o temblores.
En refugios y clínicas veterinarias, la música clásica se ha asociado con menores niveles de agitación, más tiempo de descanso y conductas más tranquilas.
Algunos perros incluso muestran una disminución del ritmo cardíaco y respiratorio, señales claras de relajación.
Además, puede contribuir a mejorar el bienestar general, especialmente en perros mayores, enfermos o con problemas de comportamiento.
Estudios han hallado resultados especialmente con composiciones con tempos lentos y melodías suaves, como las de Mozart, Bach o Beethoven.

