Fortalecer las uñas es un proceso que requiere atención constante a la dieta, hidratación y cuidado adecuado. La implementación de algunos hábitos saludables puede contribuir significativamente a mantener uñas fuertes y resistentes. A continuación, una nota de nuestra revista hermana Hola Salud.
Las uñas son estructuras complejas compuestas principalmente de queratina, una proteína fibrosa que les otorga resistencia y flexibilidad. Además, contienen agua, lípidos y minerales, que ayudan a mantener su elasticidad y protegen los tejidos subyacentes. Sin embargo, estas pueden debilitarse por diversos factores, como la nutrición inadecuada, el uso constante de productos químicos agresivos o la exposición a condiciones ambientales extremas.
En épocas de calor y bajo la exposición directa al sol, las uñas tienden a sufrir más daños. Las altas temperaturas, combinadas con la radiación ultravioleta, pueden afectar la hidratación y la integridad de la queratina, provocando que se vuelvan quebradizas, frágiles y propensas a la formación de estrías. Por ello, es fundamental implementar hábitos saludables que contribuyan a fortalecerlas y prevenir su deterioro.
Siguiendo estos seis consejos, no solo se logrará prevenir el daño a las uñas durante épocas de calor, sino que también se favorecerá su crecimiento y salud general a lo largo del tiempo.
1. Mantener las uñas cortas y evitar el uso excesivo de postizas
El uso frecuente de uñas postizas o la aplicación de geles y acrílicos puede ser perjudicial para la salud de las uñas naturales. Aunque estos productos estéticos pueden embellecer las manos temporalmente, el uso prolongado puede debilitar la capa protectora de queratina, volviendo las uñas más propensas a la rotura. Además, es esencial mantener las uñas cortas y evitar los hábitos dañinos como morderlas. Uñas largas y frágiles tienden a quebrarse con mayor facilidad. El corte regular y la limadura suave pueden prevenir problemas de fragilidad y ayudar a mantenerlas saludables a largo plazo.
2. Hidratación adecuada: la clave para uñas flexibles
La hidratación es uno de los factores más importantes para mantener la salud de las uñas. La falta de agua puede llevar a la deshidratación de la queratina, lo que aumenta el riesgo de quiebre. Es fundamental asegurarse de beber suficiente agua a lo largo del día, especialmente durante los meses de calor, cuando el cuerpo tiende a perder líquidos más rápidamente. Además, se recomienda el uso de cremas y aceites hidratantes específicos para las uñas y las cutículas. Los aceites ricos en vitamina E, como el aceite de almendras o de oliva, son excelentes opciones para nutrir y fortalecer.
3. Evitar el contacto constante con productos químicos agresivos
El uso frecuente de productos químicos puede afectar negativamente la salud de las uñas. Limpiadores domésticos, detergentes y esmaltes de uñas que contienen sustancias agresivas debilitan la queratina, haciendo que se vuelvan más susceptibles a la rotura. Durante los días calurosos, la exposición al sol y al calor puede exacerbar estos efectos. Se recomienda el uso de guantes protectores al realizar tareas domésticas y optar por esmaltes sin ingredientes nocivos como tolueno, formaldehído o ftalatos. Además, es importante permitir que las uñas «respiren» entre aplicaciones de esmalte.
4. Cuidado regular de las cutículas
Las cutículas son una parte fundamental para la protección y salud de las uñas, ya que actúan como una barrera natural contra bacterias y otros patógenos. Mantener las cutículas hidratadas y bien cuidadas es esencial para prevenir infecciones que puedan debilitar las uñas. Se recomienda aplicar aceites o cremas específicas para cutículas y realizar un suave masaje para estimular la circulación sanguínea.
5. Protección solar para las uñas
Así como la piel requiere protección solar, las uñas también se ven afectadas por la exposición prolongada a la radiación ultravioleta. Los daños causados por el sol debilitan la queratina, causando que las uñas se resequen y se agrieten. Durante los meses de verano, se recomienda aplicar protector solar en las manos y uñas, especialmente cuando se expone la piel a largos periodos de tiempo al sol. Esta medida previene el envejecimiento prematuro de las uñas y mantiene su flexibilidad.
6. Mantener una dieta equilibrada y rica en nutrientes esenciales
La salud de las uñas está estrechamente relacionada con la nutrición. Una dieta deficiente en vitaminas y minerales puede tener un impacto negativo en su fortaleza y apariencia. Para promover el crecimiento saludable, se deben incorporar alimentos ricos en biotina, zinc, hierro y proteínas. La biotina, por ejemplo, es fundamental para la producción de queratina, y su deficiencia puede causar uñas quebradizas. Fuentes de biotina incluyen huevos, nueces y legumbres. Además, una ingesta adecuada de ácidos grasos omega-3, presentes en pescados, puede mejorar la elasticidad de las uñas.

