¿Has sentido que la semana se te pasa volando y no llegás a organizarte con las comidas? ¿Terminás siempre comprando comida afuera y relegando comer casero? Quizás lo que te está faltando es algo que parece sencillo, pero que puede hacer la diferencia: tomarte un tiempo para planificar. Y esto se traduce en armar un menú semanal.
Es claro que todo lleva tiempo, y que sentarse a pensar y armar el menú puede ser complejo, pero en la práctica vas a ver que es una herramienta simple que te aportará múltiples beneficios a la vida diaria.
A continuación, te dejamos tres razones para animarte a armar tu menú semanal.
1. Comés mejor y más equilibrado
Cuando decidís con anticipación tus comidas, es más fácil incluir verduras, frutas, legumbres y proteínas variadas. Evitás repetir siempre lo mismo o recurrir a opciones rápidas y ultraprocesadas por falta de ideas. Un menú pensado de antemano favorece una alimentación más completa y consciente.
2. Ahorrás tiempo y también dinero
Saber qué vas a cocinar te permite hacer compras más eficientes, sin improvisar ni caer en gastos innecesarios. Además, reducís el tiempo diario dedicado a decidir “qué comemos hoy”, algo que suele generar estrés, especialmente al final del día.
3. Reducís el desperdicio de alimentos
Al comprar solo lo que necesitás para las comidas planificadas, disminuye la posibilidad de que queden sobras olvidadas y los productos que terminan en la basura.

