¿Alguna vez te imaginaste poder entender a tu perro o gato al pie de la letra? Bueno, esa es en parte la propuesta de algunas aplicaciones de inteligencia artificial. Sus “traducciones” no pueden tomarse de forma literal, pero sí como un insumo para entender mejor a las mascotas, incluso en pos de darles mejores cuidados y proteger su salud.
Estas apps en cuestión buscan “entender” a las mascotas. ¿Cómo? Analizando elementos como ladridos, maullidos, movimientos e incluso expresiones para interpretar estados de ánimo, niveles de estrés o posibles necesidades.
Para ello, se basan en algoritmos entrenados con miles de sonidos e imágenes de otros animales para detectar patrones de comportamiento, asociados a determinadas situaciones.
Algunas herramientas permiten grabar un ladrido y recibir una interpretación aproximada, como ansiedad, excitación o deseo de jugar. Otras monitorean la actividad física mediante collares inteligentes y alertan sobre cambios que podrían indicar dolor, enfermedad o tristeza. También existen aplicaciones que identifican emociones a partir de fotos del rostro de la mascota, observando la posición de las orejas, los ojos o la postura corporal.
Como decíamos al principio, los especialistas señalan que estas tecnologías pueden ser útiles para fortalecer el vínculo entre humanos y animales. E, incluso, podrían ayudar a detectar problemas de salud de forma temprana o aportar información valiosa a veterinarios y etólogos.
Pero, los mismos expertos también advierten que la inteligencia artificial todavía tiene límites importantes. Y que sus “traducciones” del idioma perruno o gatuno al humano no puede tomarse como palabra santa.
No olvides que el comportamiento animal es mucho más complejo de lo que a veces pensamos.

