Este 6 de julio se conmemora el Día Mundial de las Zoonosis. Quizás hayas escuchado hablar de ellas. Y si no lo hiciste, es probable que sepas algo que tiene que ver con ellas. Porque las zoonosis son enfermedades infecciosas que pueden transmitirse entre animales y seres humanos, por lo que están mucho más cerca de nosotros de lo que pensás. A continuación, repasamos algunas claves.
Empecemos por el principio: las zoonosis son causadas por virus, bacterias, parásitos u hongos y pueden pasarse de forma directa, mediante el contacto con animales, o indirecta, a través de alimentos, agua, insectos o el ambiente. Algunas enfermedades conocidas, como la rabia, la leptospirosis o ciertas gripes, forman parte de este grupo.
En los últimos tiempos, su estudio ha adquirido una importancia creciente porque se estima que una gran parte de las enfermedades infecciosas emergentes en humanos tiene origen animal.
Y es que el aumento de la urbanización, la deforestación, el cambio climático y el contacto más frecuente entre personas y fauna silvestre favorecen la aparición y propagación de nuevos riesgos sanitarios.
Por esto, estudiar las zoonosis es también estudiar la salud humana. Porque no podemos entender nuestro mundo sin el de los animales.
Y si existe una estrecha relación entre las personas, los animales y el ambiente que compartimos, cuidar la salud implica también promover el bienestar animal, mantener ecosistemas equilibrados y desarrollar medidas de prevención.
La vacunación de mascotas, la higiene adecuada, los controles veterinarios y el consumo seguro de alimentos son acciones simples que ayudan a reducir riesgos.

