Con la llegada de la primavera, nuestras manos están expuestas a condiciones desafiantes, desde cambios bruscos de temperatura hasta mayor presencia de luz solar. Por eso, al tratarse de nuestras principales herramientas de trabajo diarias, es importante cuidarlas, tanto por fuera como por dentro.
Por un lado, podés optar por una crema o loción específicamente formulada para manos. Cuando la elijas, buscá ingredientes como glicerina, aceite de coco, aloe vera y manteca de karité para una hidratación profunda.
Como punto muy importante, tené presente que la hidratación comienza desde adentro. Beber suficiente agua asegura que tu piel esté bien hidratada desde la base.
Si tus manos están expuestas a condiciones adversas, como el frío extremo o productos químicos, usá guantes protectores para prevenir la pérdida de humedad y el daño a la piel.
Por otra parte, tené presente que el agua caliente puede eliminar los aceites naturales de la piel. Preferí lavar tus manos con agua tibia y suave en lugar de agua caliente abrasiva.
También podés realizar una exfoliación suave de tus manos una vez a la semana para eliminar la piel muerta y permitir que los productos hidratantes penetren mejor.
Es además importante aplicar protector solar en tus manos si estarás expuesto al sol durante períodos prolongados para prevenir el daño solar y la sequedad.