Mantener tu hogar libre de humo de tabaco es también una forma de proteger a tus mascotas. Y es que no debemos perder de vista que perros y gatos respiran el mismo aire que nosotros; y, como si eso fuera poco, ellos pasan gran parte del tiempo cerca del suelo, donde se depositan partículas del humo.
El llamado “humo de tercera mano” —residuos que quedan en muebles, alfombras y ropa— puede adherirse al pelaje. Cuando los animales se lamen para higienizarse, ingieren esas sustancias tóxicas.
Además, diversos estudios han asociado la exposición al humo con mayor riesgo de problemas respiratorios, alergias, irritación ocular e incluso ciertos tipos de cáncer en mascotas.
Los gatos, por su hábito constante de acicalamiento, pueden ser especialmente vulnerables. En perros, también se han observado más casos de afecciones pulmonares cuando viven en ambientes con fumadores.
Tené en cuenta además que ventilar los espacios no elimina por completo los contaminantes. Por eso, la medida más efectiva para proteger a las mascotas es evitar fumar dentro del hogar y mantener ambientes libres de humo.

