¿Alguna vez habías pensado que la lengua de tu perro puede ser una señal clara de cómo está su salud? Su color, textura y humedad aportan señales a las que conviene observar con atención. A continuación, algunas claves.
En condiciones normales, la lengua de tu perro debe ser rosada y húmeda. Ese tono indica buena oxigenación y circulación. Por eso, si la notás pálida, podría estar relacionada con anemia o problemas circulatorios. En cambio, si se ve azulada o violácea, puede ser un signo de falta de oxígeno, lo que requiere consulta veterinaria urgente.
Algunas razas presentan manchas oscuras en la lengua de forma natural, y no siempre son motivo de alarma. Sin embargo, si aparecen llagas, heridas que no cicatrizan o cambios bruscos en el color, es importante evaluarlo.
La textura también cuenta: una lengua muy seca puede asociarse a deshidratación, sobre todo en días calurosos o después de ejercicio intenso. Si además hay decaimiento, vómitos o diarrea, conviene hacer una consulta rápidamente.

