Tomar mate en ayunas es un hábito muy extendido. Y para muchos es la forma ideal de empezar el día, al punto de que sienten que no arrancaron la jornada si no tomaron mate. Pero, ¿cuáles son los pros y contras de esta práctica? ¿cómo repercute en nuestro cuerpo?
Entre los aspectos positivos, el mate aporta cafeína —en forma de mateína—, lo que ayuda a activar el organismo, mejorar la concentración y combatir la somnolencia matutina.
Además, contiene antioxidantes y tiene un leve efecto diurético que puede estimular el funcionamiento intestinal.
Sin embargo, al consumirse con el estómago vacío, puede aumentar la acidez y generar ardor o molestias gástricas, especialmente en quienes sufren gastritis o reflujo.
También puede provocar sensación de nerviosismo si se toma en grandes cantidades.
Por eso, la clave está en escuchar al cuerpo. Si no genera molestias, tomar mate en ayunas puede formar parte de una rutina saludable. Pero si aparecen síntomas digestivos, conviene acompañarlo con algún alimento o consultar con un profesional de la salud.

