La comida siempre es uno de los protagonistas de los eventos. Pero eso no quiere decir que deba ser sinónimo de desbunde y alimentos pesados. Por eso, si tenés un cumple en tu casa o una fiesta de mayor magnitud, y optás por comprar un lunch, te recomendamos sumar propuestas saludables ¡y riquísimas!
Por ejemplo, en lugar de ofrecer solo opciones fritas o muy procesadas, podés incluir mini sánguches de pan integral con vegetales frescos, wraps de pollo o hummus, brochettes caprese, tartas de verduras y ensaladas en vasitos individuales.
Dependiendo de la hora del evento, también son buena opción las frutas cortadas, los frutos secos y yogures con granola, aunque también las podés usar como alternativas para la hora de lo dulce.
Otra idea es contemplar distintas necesidades alimentarias: opciones vegetarianas, sin gluten o reducidas en azúcar. Esto demuestra consideración hacia quienes tienen restricciones o eligen un estilo de vida específico, pero también es un camino para ofrecer variedad de alimentos.
En cuanto a las bebidas, además de los tradicionales refrescos, podés sumar aguas saborizadas naturales, limonadas caseras o jugos exprimidos.
¿Qué ideas se te ocurren para sumar a la mesa?

