Este 12 de marzo se conmemora el Día Mundial del Riñón, una jornada para concientizar sobre la importancia de la salud renal. Y es que los riñones cumplen una función vital en el organismo: filtran la sangre, eliminan desechos a través de la orina, regulan líquidos y ayudan a mantener el equilibrio de minerales. Por eso, hoy les proponemos cuatro hábitos a adoptar de forma cotidiana para contribuir a proteger su funcionamiento y reducir el riesgo de desarrollar enfermedades renales.
-Mantenerse bien hidratado
Beber suficiente agua ayuda a los riñones a eliminar toxinas y desechos del cuerpo. La cantidad necesaria puede variar según la persona, el clima y el nivel de actividad física, pero en general se recomienda distribuir el consumo de agua a lo largo del día.
-Reducir el consumo de sal
Una dieta con exceso de sodio puede elevar la presión arterial y afectar la salud renal. Limitar alimentos ultraprocesados y evitar agregar sal extra a las comidas es una medida sencilla que beneficia a los riñones y también al sistema cardiovascular.
-Controlar la presión arterial y el azúcar en sangre
La hipertensión y la diabetes son dos de las principales causas de enfermedad renal crónica. Realizar controles médicos periódicos y seguir las indicaciones profesionales ayuda a prevenir complicaciones.
-Evitar el uso excesivo de medicamentos
Algunos analgésicos y antiinflamatorios, cuando se usan con frecuencia o sin indicación médica, pueden afectar la función renal. Por eso, es importante utilizarlos de manera responsable y siempre bajo recomendación de un profesional.

