Por estos días, el hantavirus es noticia. Y es que los casos detectados en un crucero despertaron alarma, con el fantasma de la pandemia de coronavirus todavía demasiado cerca. En este contexto, les proponemos repasar de qué se trata la enfermedad y cuál es su potencial de contagio.
El hantavirus es una enfermedad viral transmitida principalmente por ciertos tipos de roedores silvestres infectados. El contagio ocurre cuando las personas inhalan partículas presentes en la orina, saliva o heces de estos animales, especialmente en lugares cerrados, húmedos o poco ventilados. También puede producirse al tocar superficies contaminadas y luego llevarse las manos a la boca, nariz u ojos.
Los primeros síntomas suelen parecerse a los de una gripe: fiebre, dolor muscular, cansancio, dolor de cabeza y malestar general. Sin embargo, en algunos casos la enfermedad puede avanzar rápidamente y provocar complicaciones graves, como dificultad respiratoria severa y compromiso pulmonar. Por eso, el diagnóstico temprano y la atención médica inmediata son fundamentales.
El hantavirus, para el que no existe vacuna, suele asociarse con actividades rurales, campamentos, limpieza de galpones o contacto con ambientes donde pueden habitar roedores.
La prevención es clave para reducir el riesgo de contagio. Se recomienda ventilar los ambientes cerrados antes de ingresar, evitar levantar polvo al limpiar, almacenar alimentos de forma segura y controlar la presencia de roedores en viviendas y depósitos.
Los expertos han dicho por estas horas que es lejano pensar que el hantavirus pueda transformarse en una pandemia como lo que hizo el Covid-19, sobre todo por las diferencias en el contagio.

