Este 5 de mayo se conmemora el Día del Asma, una enfermedad respiratoria crónica que puede manifestarse de distintas formas. Sin embargo, hay señales claras que no conviene ignorar. Y es que identificar los síntomas a tiempo permite un mejor control y evita complicaciones. A continuación, algunas claves.
Uno de los signos más frecuentes es la falta de aire o sensación de que “cuesta respirar”, especialmente durante la noche o al hacer ejercicio. Si aparece de forma repetida o sin causa evidente, es importante consultar.
Otro síntoma clave es la tos persistente, que muchas veces se intensifica al acostarse o en la madrugada. A diferencia de un resfrío común, esta tos puede durar semanas y no siempre viene acompañada de otros signos de infección.
El tercer síntoma a tener en cuenta es el silbido en el pecho (sibilancias), un ruido agudo que se percibe al respirar. Suele ser más notorio al exhalar y puede indicar que las vías respiratorias están inflamadas o estrechadas.
Ante cualquiera de estos síntomas, especialmente si se repiten o empeoran, es fundamental buscar evaluación médica. Un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado permiten llevar una vida normal y reducir el riesgo de crisis.

