Hay preguntas que a veces no nos hacemos por andar apurados o simplemente porque damos un montón de cosas por sentadas y no las cuestionamos. Sin embargo, puede que detrás de esas interrogantes poco presentes haya respuestas más que interesantes. Por ejemplo, ¿cuáles son los guantes que mejor le hacen frente al frío invernal? ¿cómo deben ser? ¿qué características deberían tener? Lo vemos a continuación.
Hay una realidad: no todos los guantes ofrecen el mismo nivel de abrigo. Por eso, hay que saber elegir qué se adapta mejor a nuestras necesidades.
Los modelos confeccionados con lana o tejidos térmicos son una buena opción para el uso diario, ya que retienen el calor y permiten una adecuada transpiración.
Para quienes pasan mucho tiempo al aire libre o realizan actividades en condiciones de humedad, los guantes impermeables con aislamiento térmico brindan una mayor protección al evitar que el agua y el viento puedan reducir la temperatura de las manos.
También es importante elegir el talle adecuado. Un guante demasiado ajustado puede dificultar la circulación, mientras que uno muy holgado deja escapar el calor.
Y una cosa más: si se utilizan dispositivos móviles -como celulares- con frecuencia, existen modelos con puntas táctiles que permiten usar pantallas sin necesidad de quitárselos.
Recordá que además de los guantes, hidratar la piel y mantener el resto del cuerpo bien abrigado ayuda a conservar el calor y a proteger las manos durante los días más fríos.

