Como quien no quiere la cosa, el año se está yendo. Y ya empezamos a planificar las fiestas y las vacaciones de verano. Por eso, es buen momento para repasar qué cosas están pendientes, también con nuestras mascotas: ¿conviene llevarlas al veterinario antes o después de fin de año?
Lo primero a tener en cuenta es que los especialistas recomiendan no esperar a que aparezca un problema y aprovechar las semanas que quedan antes del parate para realizar un control general.
La consulta permite verificar que las vacunas estén al día, controlar la presencia de parásitos internos y externos, y evaluar el estado general del animal.
También es una buena oportunidad para revisar la alimentación, el peso y recibir recomendaciones si la mascota va a viajar o quedarse al cuidado de otra persona. En perros y gatos mayores, o con enfermedades crónicas, estos controles cobran especial importancia.
Además, si se planea viajar, es conveniente consultar con anticipación sobre certificados sanitarios, requisitos de traslado y posibles medidas preventivas.
Después de las fiestas también puede ser necesario acudir al veterinario, especialmente si el animal presentó episodios de estrés, dejó de comer, sufrió vómitos o diarrea, o tuvo contacto con alimentos y elementos peligrosos.

