Ahora que estamos pasando más tiempo afuera, porque la primavera empezó a hacerse sentir, puede que volvamos a estar más en contacto con la naturaleza. Y a notar cosas que en el invierno pasaban desapercibidas, como la presencia de visitantes frecuentes en nuestro patio. Por ejemplo, una comadreja. ¿Qué hacer ante esa situación? ¿cómo actuar y cómo no hacerlo? Lo vemos a continuación.
Si una comadreja visita el patio de tu casa para alimentarse, lo primero es mantener la calma. Estos marsupiales cumplen una función importante en los ecosistemas: comen insectos, pequeños animales y frutos, y contribuyen al control de algunas plagas y a la dispersión de semillas. Y su presencia no significa necesariamente que exista un problema ni que el animal represente un peligro.
1. No la molestes ni intentes atraparla. Lo mejor es observarla a distancia y permitir que se retire por sus propios medios. No intentes tocarla, perseguirla ni acorralarla, especialmente si está con sus crías.
2. Evitá ofrecerle comida. Aunque resulte tentador dejarle alimento, acostumbrarla a recibir comida de las personas puede modificar su comportamiento y aumentar su dependencia. Si encuentra frutas caídas o restos de comida, conviene retirarlos para evitar visitas frecuentes.
3. Protegé a tus mascotas. Si tenés perros o gatos, evitá que se acerquen o intenten jugar con ella. Mantené la basura bien cerrada y no dejes alimento de mascotas en el exterior durante la noche.
Si la comadreja parece herida, está atrapada o no puede desplazarse, no la manipules: contactá a las autoridades ambientales o a un servicio de rescate de fauna silvestre. En condiciones normales, si está sana y solo visita el patio para alimentarse, lo más recomendable es dejarla tranquila y permitir que continúe su recorrido natural.

