Ahora que la primavera está ganando terreno y el verano quiero asomar allá en el horizonte, una preparación gastronómica se vuelve más común en nuestras cocinas, menús y planificaciones de las comidas: la ensalada de fruta. Pero, ¿qué tal si le damos un plus?
La ensalada de fruta es una opción fresca y nutritiva. Y con algunos ingredientes adicionales es posible transformar esta preparación en un plato más completo, sabroso y con diferentes aportes nutricionales.
1. Sumar frutos secos y semillas. Nueces, almendras, maní, chía o semillas de girasol aportan grasas saludables, fibra y proteínas. Además, agregan una textura crocante que contrasta con la suavidad de las frutas.
2. Incorporar yogur natural. Agregar unas cucharadas de yogur natural, preferentemente sin azúcar agregada, permite sumar proteínas y calcio. También aporta cremosidad y convierte a la ensalada en una alternativa más saciante para el desayuno o la merienda.
3. Agregar especias y hierbas aromáticas. La canela, la menta fresca o un poco de jengibre rallado pueden darle un sabor distinto, para variar. También se puede incorporar jugo de limón o naranja para realzar los sabores y evitar que algunas frutas se oxiden.
La clave está en combinar frutas de distintos colores y aprovechar las de estación.

