En el invierno también queremos que nuestras mascotas estén calentitas y que no pasen frío. Por eso, tendemos a querer abrigarlas. Y no está mal. Pero sí debemos tener en cuenta algunas cuestiones, como qué telas son aptas si queremos ponerles un buzo o capa, sobre todo para el momento de salir a pasear: elegir el material adecuado es tan importante como el diseño de la prenda.
El polar es una de las opciones más recomendadas porque conserva el calor, es liviano y permite que el perro se mueva con facilidad.
La lana también brinda un buen aislamiento térmico, aunque puede resultar incómoda para algunos animales si genera picazón o retiene humedad.
Otra alternativa son las telas acolchadas con relleno sintético, ideales para días muy fríos, especialmente si cuentan con una capa exterior impermeable que proteja de la lluvia y el viento.
En la otra cara, las prendas confeccionadas únicamente con algodón son menos apropiadas porque abrigan poco y absorben la humedad.
En tanto, es importante que el abrigo tenga un buen ajuste: las prendas no deben apretar ni limitar los movimientos, pero tampoco quedar demasiado sueltas.
Los cachorros, los perros de edad avanzada, las razas pequeñas y las de pelo corto suelen ser las que más se benefician del uso de abrigo. Ante cualquier duda, consultá al veterinario.

